Hasta hace relativamente poco, cuando una pareja decidía casarse, partían de cero cada uno de su casa, por lo que era común regalar a los novios «el ajuar» (del cual se encargaban las madres de estos en prepararlos con ropa de cama, vajilla, etc.) y el resto de invitados tenía algún detalle con ellos, para ayudarles a afrontar este primer desembolso que supone independizarse. Que si los muebles del salón comedor, la tostadora o ese jarrón de porcelana horroroso que sólo sacan cuando les visita quien se los otorgó.

Debido a que muchos regalos se repetían, surgieron las llamadas listas de bodas e imagino que en su día también se cuestionarían si hacerlas o no (como hoy en día nos cuestionamos el poner una cuenta bancaria o no en la invitación). Y es que, ya se sabe, para gustos los colores y aquí todos somos un pelín tiquismiquis. Seguramente habría invitados a los que les supondría un alivio no tener que pensar en qué regalar, mientras que a otros les «ofendería» no poder elegir lo que ellos viesen conveniente.

Hoy en día, lo normal es que las parejas ya convivan mucho antes de decidir casarse y algunos incluso llevan varios años pagando una hipoteca, por lo que este tipo de regalos quedan algo más obsoletos.

Dinero en las bodas, ¿sí o no?

La respuesta, tanto si acudes al enlace como si no, es que depende de cada persona y situación.

Si los enlaces son una celebración de uno de los sentimientos más puros que invaden al ser humano, el amor, no deberíamos pensar en la boda como un «negocio».

Entendemos que, por un lado, a los invitados les pueda hacer ilusión tener algún detalle con los novios para su nueva vida, ya sea algo material o dinero.

Pero no hay que pensar en «recuperar» la inversión. Desde La novia indie somos muy tajantes con este pensamiento. Cuando tu invitas a alguien a una fiesta, por ejemplo, para celebrar tu cumpleaños, es cierto que si te hacen un regalo lo disfrutas, pero no lo estás pidiendo a cambio de lo que has invertido en decorar el local, la tarta o cena que has pagado, o la actividad que has organizado. Porque para eso los has INVITADO tú a ellos. Pues en las bodas, más de lo mismo.

Por eso mismo, siempre aconsejamos a los novios que no tengan esa idea en la cabeza y que organicen su boda según su presupuesto, sin castillos en el aire. Y si algún invitado desea hacerles un regalo, sea el que sea (y sea cuanto sea, en el caso del dinero), sea siempre bien recibido, pues de un principio no deberían contar con él.

Vale, pero… ¿cuánto regalar?

De media en España, y según la zona, oscila entre los 150-250€. Si, además, eres familiar directo, la broma te sube a los 500-1000€.

También entran en juego factores como si llevas hijos o no. Todo ello, en principio, para que de como mínimo para cubrir el plato y, si sobra, poder disponer de ello los novios para su luna de miel o lo que estimen oportuno…

También hay quienes hacen cuentas, según el sitio o la etiqueta en el caso de que la haya, pero repetimos: si los novios deciden casarse por todo lo alto con una serie de «lujos», los invitados no tienen que verse obligados a pagarlos. No por ser una boda más «aparatosa» o más «humilde» es motivo de meter mayor o menor dinero en el sobre…

Todo dependerá de la situación económica del invitado y de lo que desee aportar o no a la pareja, sin ser por ello mejor o peor que otro invitado.

También a veces tenemos la mala costumbre de pensar que porque fulanito gana X, nos va a regalar bastante dinero, y de no ser así, pensamos que es un «encogido» o nos llevamos «decepciones», todo por culpa del dinero.

¿Sobre o cuenta bancaria?

Volvemos a lo que decíamos al principio. Aquí todo depende de los gustos de cada uno

Ambas formas de entregar el dinero tienen sus ventajas e inconvenientes:

  • Dar el dinero en mano
    • Ventajas: se ve «más cercano» y los invitados pueden decidir hasta el último momento cuánto entregar (no me preguntéis por qué, pero muchos lo prefieren así). Además, los novios pueden utilizarlo para pagar en el momento algunos gastos como el dj o barra libre, que suele hacerse al finalizar la noche. O decidir cuánto y de qué forma lo irán depositando en el banco (ya sabéis, tema de declaraciones a Hacienda y demás).
    • Inconvenientes: sobretodo para los novios, tienes que tener a alguien de confianza (normalmente los padrinos) para hacerse cargo de tanto sobre… Lo normal es guardarlo en alguna cajita o bolsita específica y que en algún momento de la noche se acerque si es posible a casa, o la habitación del hotel, para guardarlo.
  • Hacer transferencia bancaria
    • Ventajas: Para muchos invitados supone un alivio el no ir cargados con «tanto» dinero encima. Además, a los novios les puede venir muy bien para ir adelantando algunos de los gastos que iban a tener.
    • Inconvenientes: Realmente el único que le vemos es el de la «frialdad» de pedir directamente dinero con el mensaje de la cuenta bancaria en la misma invitación. Pero esto ya depende del «arte» que los novios tengan. No es lo mismo poner la cuenta bancaria o decir que quieren dinero, así tal cual. A, por ejemplo, dejar alguna frase indicando que no es importante, pero si quieren tener un detalle (por ejemplo, para contribuir con vuestra luna de miel), pues que lo pueden hacer ahí.

Regalos alternativos al dinero en las bodas

Ya hemos hablado un poco acerca de las listas de bodas, así que vamos a centrarnos en otros regalos que, como invitados, podéis hacer a los novios.

Quizás los novios incluso indiquen que de ese dinero que comentamos, desean hacer algún tipo de donación, lo cual nos parece una idea fantástica. Pero vamos a ver cuáles son esas alternativas.

  • Algo para la casa. Vale, sí, ya hemos dicho que puede ser una idea en desuso, pero siguen habiendo muchas parejas que por diferentes circunstancias no han podido (o no han querido) convivir antes de casarse.
  • Algo para la propia boda. Si se te da bien (o te dedicas a ello) organizar el candy bar, eres dj o tienes una banda, eres decoradora, etc, puede ser una magnífica idea regalar ese servicio a los novios.
  • El reportaje de fotos/vídeo. Continuamos con la idea anterior. Normalmente este suele ser de los servicios que más encarecen el presupuesto de los novios y desde luego será de los mejores regalos que les podáis a hacer, porque van a tener el recuerdo de su día B para toda la vida.
  • Capricho para los novios. Sé de muchas novias a las que le han regalado los zapatos de firma, por ejemplo, entre sus mejores amigas.
  • Un desayuno especial. Hay muchas empresas por todo el país que se dedican a organizar desayunos especiales. ¿Qué puede haber mejor que despertarte el día de tu boda con un desayuno espléndido?
  • La noche de bodas. Regalar a los novios la noche de hotel para su primer día de casados.
  • La luna de miel. También puede venir genial que entre el grupo de amigos de los novios les regalen el viaje.
  • Experiencias. En la misma línea que la anterior, se puede regalar alguna otra escapada o experiencia que sepáis que a los novios les pueda gustar (desde aquí os avisamos, eso sí, que mejor montéis algo con una agencia o por vuestra cuenta. Olvidaos de los paquetes de wonderbox y similares, porque suelen dar más inconvenientes que ventajas…).
  • Palabras mayores. Aquí suelen ser los familiares directos los que tienen estos detalles, porque hablamos de un desembolso importante. Se trata de regalarles un coche nuevo o la entrada de la nueva vivienda.

Como ves, hay muchísimas ideas para poder regalar algo más allá del dinero. ¿Qué sueles regalar en las bodas? Y, si te has casado ya, ¿qué consejos extras puedes aportar?

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