Hoy día es tremeeendamente complicado querer destacar y al mismo tiempo llevar todas las luchas y causas posibles contigo. Aunque no por ello es imposible.

Querer llevar una vida saludable, la familia, viajar, apoyar causas sociales, tener tiempo para nosotros, descubrir nuevas oportunidades, retomar viejas amistades… Existen mil cosas que se nos pasan por la cabeza a lo largo del día y nuestra lista de tareas que nos auto-imponemos va engordando…

¡Frena el carro!

Todo eso está genial, pero hay que detenerse de vez en cuando. Hacer evaluación, no sólo de lo que hemos conseguido hasta ahora, sino del cómo. Comprobar si era lo que esperábamos o no, y lo más importante, si hemos disfruto del camino mientras llegábamos.

Antes de meterme de lleno en esta aventura con La novia indie, puse sobre la mesa los objetivos que me gustaría poder alcanzar en algún momento con la marca y el producto. Hay muchísimas cosas que me gustaría que se hiciesen realidad de un plumazo, pero como muchas de nuestras maestras nos solían decir, hay que ir «despacito, pero con buena letra».

Así que con tooodo ese listado de cosas a mejorar, me he propuesto ir tachando una a una, dándole un margen de tiempo necesario para poder hacer que funcione, y de no ser así, pensar en algo mejor.

La creatividad en La novia indie

Uno de esos aspectos es la creatividad que quiero que haya desde el contenido que puedes consumir en todas nuestras rrss, el packaging o el producto en sí, que son nuestras diademas. Pero hablar de creatividad es como hablar sobre economía. Me explico, la creatividad abarca muchísimos aspectos y no sólo lo visual o artístico.

Actualmente contamos con toda la información al alcance de nuestra mano. Esto puede ser un arma de doble filo, pues, al igual que nos puede ayudar a la hora de buscar inspiración, también nos llega a contaminar la mente, de modo que, ideas que creíamos nuestras, resultan ser copias de otros.

¿De dónde viene la inspiración?

Por eso, cuando voy a realizar el diseño de cualquiera de las diademas que podéis encontrar en nuestra tienda, me enfrento al papel en blanco y al lápiz sin ninguna otra distracción. Ya otro día os contaré cuál es todo el proceso de elaboración. A lo que iba. En ese momento me dejo llevar por mi propia intuición y es como si el lápiz cobrase vida frente al papel. A veces, cuando así no surge, lo mejor es cambiar el chip. Por ejemplo, ponemos sobre la mesa del taller los materiales, seleccionamos uno que nos llame en ese momento y a partir de ahí, sale el resto del diseño.

Por supuesto hay muchas cosas en las que me inspiro y si quieres saber cuáles son esas fuentes, más allá de Pinterest, la respuesta está en el cine, las series que veo, los libros… Por supuesto en la música, los paisajes, los contrastes que encuentro al viajar, los tejidos, la historia. También en las texturas, olores y sabores, los recuerdos de mi infancia. Y sobretodo, en las personas que admiro, como mi madre. Todo eso y más me sirve de inspiración en mi día a día, y por supuesto queda reflejado en La novia indie.

Recordad, una cosa es inspirarse, tomar ciertas ideas, y otra muy distinta es el copiar por copiar, cosa que no apoyamos en absoluto.

¿A ti qué o quién te inspira? ¿Cómo trabajas tu lado creativo?

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