Casarse en invierno parece casi sacrilegio, de hecho no hay más que ver cuándo empieza y cuándo acaba la «temporada BBC». Pero casarse en invierno tiene un plus que no lo tiene ninguna boda durante el resto del año, y es la propia belleza del invierno. Dejarse llevar simplemente por excusas como «hace frío» o «todo es muy triste (días grises)» es no saber disfrutar de todo lo que nos puede ofrecer esta estación.

Al igual que en verano optamos por playas paradisíacas en una bonita ceremonia o campos llenos de flores, para una boda realmente bonita de invierno sería genial encontrarnos con un paisaje vestido por un manto de nieve blanca. Sabemos que esto no siempre es así, pero si podéis trasladaros hasta un lugar de nieve, vais a tener casi toda la decoración de base montada. En serio, decidnos que estas fotos en la nieve no son PRE-CIO-SAS.

Decoración de la ceremonia

Decoración mesas

Detalles para los invitados y Rincón libro firmas

Candybar y tarta nupcial

Photocall

Coche de los novios

Otros detalles

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